Se cuenta que un profesor de filosofía al comenzar sus clases diariamente declamaba: “El agua moja y el fuego quema”. Un día un alumno le preguntó la razón de este hábito, a lo que el profesor le respondió: “es un ejercicio de Realismo, ya que un día les dirán que el agua quema y el fuego moja”
Hay una parte de nuestra experiencia diaria que va a depender mucho de los elementos que hay presentes, a qué los tenemos asociados, los significados que les hemos otorgado, y en conjunto harán “experiencias subjetivas”
Ahora bien, esto no es todo, ya que sí que existen “realidades objetivas” en el mundo, independientemente de lo que yo pueda opinar acerca de las mismas. Desde una perspectiva de la exploración de la conducta humana, esta distinción es muy importante.
Es muy fácil, que si interiorizo la idea de que mi realidad la determino yo, a partir de lo que únicamente construyo y que todo al fin y al cabo depende de mi; la realidad objetiva que existe la pase por alto y asuma una responsabilidad que no tengo. Me puedo ahogar en ese proceso.
Por ejemplo, puede darse el caso: cada vez que comienzo el día y pienso en ir al trabajo, genero mucha ansiedad, ya que el ambiente con los compañeros, está impregnado de competitividad, agresividad, poca empatía…
Claro que habrá cosas que yo pueda aprender para rebajar el automatismo de la conducta ansiosa y revisar la forma en que me relaciono en ese contexto, pero hay otras cosas con las que no voy a poder hacer nada, ya que modificar las condiciones en las que algunos compañeros se relacionan está mucho más allá de mi, y claro que objetivamente me afecta.
Existe mucho mensaje, muy bien intencionado que generan un pequeño subidón emocional, ya que pareciera que apelan a que: “la realidad de tu vida, es aquello que tú decidas que sea”. A su vez también, en otras personas puede generar una impotencia mayúscula, al infravalorarse pensando que es una labor para la que ellos no se consideran capaces; porque efectivamente, estos mensajes obvían el lado objetivo de la realidad, de aquellas cosas que están en mi contexto y que no puedo cambiar.
Encontrar el equilibrio y distinciones entre lo Objetivo y lo Subjetivo, me puede ser muy útil y aportar para vivir determinados contextos de una forma más beneficiosa.




