Hace años para mi fue muy revelador el encontrar unos “modelos” que al trabajarlos sobre mi experiencia vital, revelaban la manera en que yo estaba organizando la información sobre el mundo, las ideas que sobre él y sobre mí mismo, y cómo las había estado organizando.
No eran explicaciones totales, completas y perfectas. Eran aproximaciones a preguntas concretas. A modo de ejemplo, pensamos que la ciencia intenta fotografiar el mundo tal cual es, pero en realidad trabaja más bien como el mapa del metro: no te muestra donde están las tiendas, ni si una calle sube o baja, ni la altura de los edificios, monumentos..esa información la ignora, pero es tremendamente útil porque responde la pregunta: ¿cómo voy de A a B?
Para entender cómo se mueven los planetas, podemos encontrar modelos que los tratan como si fueran canicas perfectas flotando en el vacío. Ignora sus mares, volcanes, atmósfera, composición real. ¿Es una mentira?: si, pero funciona a la perfección.
Hay teorías que intentan dar una respuesta completa y que abarca toda nuestra vida; pero eso es imposible. La complejidad de nuestra vida no cabe en una teoría. Nos podemos aproximar a ella, a través de preguntas concretas, y podremos ofrecer respuestas parciales en modelos, que en el mejor de los casos, nos podrán ayudar a comprender eso concreto, pero a la vez, sin llegar a cerrar todo lo que está ocurriendo.
Las cosas se complican cuando pensamos en el futuro, y proyectamos hacia él escenarios predictivos, que básicamente tienden a responder a que si me he comportado de una forma en un contexto determinado, tenderé a replicarla hacia adelante, dándose los mismos condicionantes.
Una de las cuestiones a incluir, es que esos elementos condicionantes, los contextos, van evolucionando por lo que mi respuesta también puede variar, con lo que anticiparla es una mera especulación de un escenario, que puede ser sólo una posibilidad dentro de un abanico de opciones. De ahí que al incluirse el elemento de la incertidumbre me genere incomodidad.
No aceptamos que el mundo por definición es incierto, vivimos en una constante incertidumbre que vamos ajustando con micro decisiones momentáneas en base a los elementos presentes justo en el momento, de los que no están garantizados su continuidad o jugar con otros nuevos que en el futuro pueden entrar en acción, y que inciden, modifican ese contexto.
Pretendo reducir el nivel de incertidumbre intentando encontrar la solución perfecta, y la cuestión es la de barajar distintas opciones viables dentro de un entorno, antes de que este cambie. La vida no es una hoja de cálculo.




